Lejos del foco porteñocéntrico, la agrupación liderada por Joe Frank El Ninja abrió un nuevo mes de shows de lucha libre en el país.
Argentina Selection Wrestling (ASW) recibió la llegada del mes de la patria con la realización, el domingo, de un show de lucha libre gratuito titulado «Blackout», en su sede ubicada en el Club 25 de Mayo, en el partido bonaerense de Ensenada.
Con un despliegue técnico de luces blancas y azules, y el humo producido por la máquina de humo, tanto grandes como chicos estaban en clima para disfrutar de las acciones de la jornada. La primera lucha fue un combate en parejas: «la torre de Monte Chingolo» Maikol y Oliver vs. Enzo y Julián. Mientras Maikol buscaba mostrar su jerarquía en altura y experiencia y se mofaba del público infantil presente, Oliver hizo lo suyo para seguirle la corriente dentro del ring y someter a los rivales. Sin embargo, Enzo y Julián no dieron el brazo a torcer, cada uno con su propio estilo: el primero con agilidad y velocidad, y el segundo con poder y fuerza, lo que equiparó las cargas y les permitió llevarse la victoria.
En diálogo con Detrás de la Máscara, Enzo afirmó tras la victoria que la lucha fue bastante reñida y que con su compañero lo hicieron bien. «A mí lo que me inspira a luchar es ser una inspiración para la gente, ser un referente para los chicos, dar un buen show y que se lleven un buen recuerdo», afirmó.
Julián, por su parte, señaló que hizo un buen equipo con Enzo y remarcó que Maikol y Oliver fueron buenos contrincantes. «Son gente experimentada que saben llevar la situación dentro del ring. No hubo ninguna confusión, hubo un par de pausas breves, pero nada que no se pueda remontar con lo que sabemos y profesionalismo», explicó.
La siguiente lucha fue un mano a mano entre Lucas y Mateo. El primero venía de una victoria en su presentación en marzo en un show de la agrupación Master Catch en el Barrio Chino, mientras que el segundo llegó al evento con una actitud completamente ruda, con un semblante serio pero sobrador para cumplir con el compromiso de la fecha.
Lucas arremetió con explosividad en términos de agilidad, pero su rival respondió con fuerza, al punto de terminar dominando el combate y llevarse la victoria, ante el abucheo de los niños, a quienes encaró en varias ocasiones para callarlos, aunque ellos respondían con más abucheos porque su favorito era Lucas.
«No me las agarro con los nenes. Ellos se la agarran conmigo y tengo que responder», sostuvo Mateo en declaraciones tras el evento, y consideró que los pequeños no saben apreciar su grandeza. «Soy el mejor, lo demostré como todos los fines de semana cuando luchamos acá. Ya van tres boludos seguidos a los que gano. La verdad, la mayoría dice: ‘No, no puedo creer que gané’. Yo sí sé que gané, porque soy el más grande. Ustedes, cuando ven un show acá, saben que en Ensenada mando yo. No manda el Ninja, no manda Django, no manda Maikol que por lo menos es buen tipo», recalcó.
Por último, el evento cerró con broche de oro con una lucha con reglas extremas entre el ninja Joe Frank y Lautaro. Un combate maestro versus alumno, en el que ambos comenzaron con técnica pura en el centro del ring y, con el paso de los minutos, se fue desvirtuando hacia una acción sin compasión, con el uso de todo tipo de objetos que había alrededor del ring: palos, tablas e incluso una bandeja que se partió al ser azotada contra la anatomía del ninja, además de una muleta provista por un niño del público a Lautaro, como condimento especial.
Fue un combate parejo en el que ambos recibieron castigos, pero la situación se inclinó en favor del ninja al lanzarse por encima de la tercera cuerda hacia afuera del ring, donde lo esperaba Lautaro, tendido sobre una mesa grande, caracterizada por el grosor de la madera y la dureza metálica de sus patas. El impacto fue tal que el mueble quedó completamente aplastado y los dos luchadores terminaron en el suelo, ante la sorpresa de los espectadores a su alrededor. Fue un arma de doble filo, pero le fue útil para doblegar la fuerza y corpulencia de su alumno y terminar el trabajo para llevarse la victoria.
«Fue una gran experiencia luchar con un alumno que uno viene acompañando, apoyando y que tiene un porte muy grande, una estatura alta y es corpulento», expresó Joe Frank, al ser consultado sobre su balance general de la lucha extrema. «Uno tiene que ir creciendo en algunos aspectos dentro de la lucha. Tratar de sumar algunas cosas. No es mi fuerte hacer luchas extremas, porque no lo he hecho tanto pero fue un desafío para empezar a trabajar eso, y me gustó», indicó.
El Club 25 de Mayo de Ensenada no solo es el lugar donde ASW realiza regularmente sus shows, sino también donde sus integrantes entrenan. El espacio está ubicado en la intersección de las calles Brasil y 25 de Mayo. Las clases se dictan los martes y jueves a las 19:30 y los sábados a las 14.





