Tras la presentación en marzo en el barrio chino de Buenos Aires, la agrupación regresó a Villa de Mayo para dar un espectáculo que combinó varios elementos para deleite de los presentes.
Master Catch realizó el sábado su show de lucha libre titulado “Primer impacto” en el gimnasio El Luchador, ubicado en Villa de Mayo, en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas. El centro de entrenamiento de Tito Moran Jr. fue el epicentro de un evento que combinó distintos atractivos para el público, como debuts y visitas internacionales de Paraguay y Puerto Rico.
Hubo en total cinco combates. El primero fue entre Juan Pollacchi y Ángel del Toro, quienes tuvieron la tarea de dar la bienvenida al público, compuesto en parte por personas que asistían por primera vez a un espectáculo de estas características. Los jóvenes mostraron su destreza: Pollacchi con su agilidad y Del Toro con su potencia, siendo este último quien se quedó con la victoria.
La segunda lucha, de modalidad “relámpago” (con un límite de cinco minutos), enfrentó al oriundo de Ensenada, Poison, y a Aryan “La Maravilla”. El primero había obtenido en el evento anterior una beca para formarse y participar en los shows de Master Catch, mientras que el segundo buscó demostrar que le hace frente a cualquier desafío. Fue un choque de estilos y personalidades que terminó con el triunfo de Poison.
La tercera contienda fue un combate por equipos con dos debuts. El Soldado AK-47 hizo dupla con Don Felipe, un viejo pendenciero que tuvo su primera aparición en los encordados a los 58 años. Alumno de Tito Moran Jr., buscó mostrar lo aprendido en el gimnasio El Luchador. Enfrente estuvieron Leif El Vikingo, un joven que dejó en claro su potencial ante el público en su debut, y el enmascarado Magnífico, de marcada rudeza al estilo mexicano. El público acompañó con entusiasmo a Don Felipe, quien finalmente se llevó la victoria junto a su compañero.
Los dos debutantes dialogaron con Detrás de la Máscara al finalizar su presentación. Don Felipe señaló que su debut lo dejó muy feliz y que, a su entender, su presentación salió mejor de lo esperado, a pesar de los nervios propios de una primera vez. “Yo veía Titanes en el Ring, eso me quedó. Después se veía muy poco y se escuchaba la lucha de Estados Unidos, de la WWE. Más tarde apareció 100% Lucha y dije: ‘Esto hay que verlo. Aunque no estemos en casa, hay que dejar la tele prendida’”, indicó. “Un poco de gimnasia hice toda la vida, pero antes un gimnasio de lucha libre no era muy común o quedaba lejos”, agregó, precisando que comenzó a practicar el deporte tras encontrar la escuela de Tito Moran Jr., y se mostró agradecido por ello.
En la misma línea, Leif El Vikingo afirmó que su primera presentación era algo que soñaba desde hacía bastante tiempo. “Mucho sacrificio, mucho viaje, mucho sudor, muchos entrenamientos. Valió la pena la espera”, expresó el luchador de 28 años, oriundo de Quilmes, quien viaja a diario hacia Villa de Mayo para entrenar, con todo el esfuerzo que eso implica. “Siempre es bueno seguir adelante, insistir y meterle, porque a la larga los sueños se cumplen”, remarcó.
Tras un breve receso, la cuarta lucha fue una “triple amenaza” entre John Fox, Enzo Roa y El Chacal. Los dos primeros generaron el rechazo del público al burlarse y lanzar provocaciones contra Villa de Mayo. Por su parte, El Chacal se dedicó solamente a castigar a sus rivales sin distinción, estrategia que le permitió quedarse con el combate.
Para cerrar la jornada, el plato fuerte fue un enfrentamiento de tinte internacional. Chuck Dixon y uno de los campeones en pareja de Master Catch, Red Angel, defendieron la bandera argentina ante la dupla extranjera conformada por el paraguayo Tyler Navarro, de Impacto Lucha, y el puertorriqueño Johan Nara. Los locales hicieron frente con su calidad luchística, pero los visitantes mostraron una actitud más agresiva, en un clima marcado por el fervor nacionalista del público.
Los representantes locales estuvieron cerca de imponerse, pero el árbitro Aníbal quedó momentáneamente inconsciente tras recibir un golpe del “lobo paraguayo”. La situación fue aprovechada por John Fox, quien, tras su derrota previa, atacó por sorpresa a Chuck Dixon y lo dejó sin reacción. Con el árbitro ya recuperado, los extranjeros cubrieron a Dixon y se llevaron la victoria, ante los abucheos del público, que para ellos fueron música para sus oídos.
Este fue el primer evento que Master Catch realizó en Villa de Mayo en lo que va del año. El anterior había tenido lugar en marzo, en el Barrio Chino de la Ciudad de Buenos Aires, marcando la segunda vez que la agrupación del “pueblo de luchadores” cruzó la General Paz. Aún no se anunció públicamente la fecha ni el lugar del próximo espectáculo, pero hay algo claro: la lucha libre argentina continúa en constante cambio y movimiento.





