Un quilmeño que es campeón en el norte del continente y sueña con presentarse a luchar por primera vez en la Argentina.
.
A lo largo de la historia, hubo varios luchadores que desarrollaron sus carreras fuera de sus países de origen. En el caso argentino existen numerosos antecedentes y, en la actualidad, resuenan nombres como Hip Hop Man, Herco Wisky y Lucio. A esa lista se suma Lucha King, un enmascarado de 35 años oriundo de Quilmes que desde 2024 es campeón de la compañía estadounidense Florida Wrestling Federation (FWF).
Se trata de un luchador que emigró a Estados Unidos junto a su familia en el año 2000, cuando tenía nueve años, en busca de una vida mejor. Sin embargo, el llamado «sueño americano» no fue tan sencillo como imaginaban. Más allá del complejo cambio cultural e idiomático que implicaba dejar el país donde habían nacido, los primeros meses, en los que buscaban asentarse definitivamente, estuvieron marcados por dificultades económicas tras sufrir una estafa a manos de otros argentinos. La traición les dolió, alteró muchos de sus planes y los obligó a redoblar esfuerzos para salir adelante y dejar atrás aquella adversidad. Aun así, para Lucha King esa experiencia nunca modificó el afecto que conserva por su país de origen, ya que, además de cruzarse con personas que los perjudicaron, también conocieron gente cálida y solidaria.
El negocio de la lucha
El ingreso de Lucha King al mundo de la lucha libre fue completamente fortuito. Fanático del wrestling estadounidense desde la infancia, acompañó por curiosidad a un grupo de conocidos que había adquirido un ring para realizar combates de manera amateur y subirlos a YouTube. Aquellas imágenes llamaron la atención de luchadores profesionales, que decidieron contactarlo e invitarlo a entrenar.
Tras unos meses de preparación con Jeff Yager, debutó en 2015 sin utilizar máscara y, luego de esas primeras presentaciones, comenzó a recibir convocatorias de distintas compañías independientes. Más adelante continuó su formación junto a Frank Reyes, exárbitro de WCW, y Jorge Alisea, quien le abrió las puertas para presentarse en distintos puntos de Estados Unidos.
A medida que fue sumando experiencia, el argentino recorrió ciudades como Miami, Atlanta, Washington D. C., Baltimore y distintas zonas de Carolina del Norte, Carolina del Sur y Pensilvania. Según explicó en diálogo con Detrás de la Máscara, uno de los mayores aprendizajes de ese recorrido fue comprender que cada público demanda un estilo diferente de lucha. Mientras que en Tampa predomina un espectáculo más físico y agresivo, en Miami el público privilegia la espectacularidad y las maniobras aéreas. «Según dónde estás y cómo es tu apariencia, cambia la manera en la que tenés que luchar», sostuvo.
El quilmeño también luchó en Puerto Rico en dos oportunidades, donde participó de transmisiones televisivas por un canal local. En ese sentido, remarcó las diferencias entre combatir para televisión y hacerlo en un show convencional, ya que los tiempos de los cortes comerciales obligan a modificar el ritmo del combate para mantener entretenido al público presente sin que los televidentes se pierdan las acciones más importantes al regresar de la pausa.
Una bestia enmascarada
Ahora bien, el personaje de Lucha King nació recién en 2021, luego del parate provocado por la pandemia de COVID-19. Hasta entonces había competido sin máscara, pero sintió la necesidad de reinventarse para evitar caer en un perfil que consideraba repetitivo. En un primer momento encarnó a un guardaespaldas al servicio del luchador Vega TV, interviniendo para ayudarlo a obtener victorias mediante trampas. Con el paso del tiempo, sin embargo, el personaje evolucionó hacia un competidor que busca ganarse el respeto del público a través de su desempeño sobre el ring, sin perder el estilo agresivo que lo caracteriza.
Con una estatura de 6 pies y 2 pulgadas (1,88 metros) y un peso de 320 libras (unos 145 kilos), Lucha King basa su estilo en la potencia física, con una ofensiva centrada en los suplexes y un remate compuesto por un spear seguido de un chokeslam, combinación que, según aseguró, se convirtió en una de las marcas distintivas de su personaje.
Al vivir en Estados Unidos, Lucha King no conocía el desarrollo del wrestling en Argentina, al punto de que recién descubrió 100% Lucha hace algunos años, cuando encontró por casualidad algunos de sus programas en YouTube. A partir de ese momento comenzó a seguir con mucha atención el ciclo, en el que conoció la figura de Vicente Viloni, a quien comparó con una de las grandes estrellas de la lucha libre estadounidense. «Para mí es el Shawn Michaels argentino. Por las acrobacias, por la intensidad, por el pelo… Es ese superhéroe que todo chico quiere ser», afirmó, aunque remarcó que su ídolo es La Masa, con quien comparte casualmente el negro y el dorado en el diseño de la máscara.
Amor a la patria
Más allá de haber emigrado a Estados Unidos cuando tenía apenas nueve años, Lucha King aseguró que nunca perdió el vínculo con la Argentina y que lleva a su país «siempre en el alma». «Cuando veo un partido de Argentina, me paro en el living para el himno, me pongo la mano en el corazón y me largo a llorar. No me da vergüenza decirlo. No es solamente con el fútbol; me veo un partido de rugby a las 2 a. m. y me pasa lo mismo», expresó.
En 2021, Lucha King le prometió a su esposa que se haría su primer y único tatuaje si Argentina ganaba el Mundial. Un año después, Lionel Messi y el resto de la «Scaloneta» alcanzaron la gloria en Qatar. Su compañera de vida no olvidó aquella promesa y prácticamente lo llevó de las orejas para que la cumpliera. Así fue como terminó tatuándose en el pecho el escudo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
El luchador también manifestó su deseo de volver a visitar el país junto a su familia. En ese sentido, contó que recientemente volvió a recorrer, a través de videos en YouTube, distintos lugares de Quilmes que frecuentaba durante su infancia, lo que despertó la curiosidad de su pequeña hija, nacida en Estados Unidos, por conocer la tierra de sus raíces. También confesó que uno de sus mayores anhelos sigue siendo luchar por primera vez en la Argentina. «Sería la llegada a casa. Sería un sueño cumplido», señaló.
Sin embargo, aseguró que su mayor objetivo trasciende cualquier campeonato o escenario. Con la mirada puesta en el largo plazo, explicó que aspira a mantenerse activo durante muchos años para que las futuras generaciones de su familia puedan verlo sobre un ring. «Mi hija tiene nueve años. Yo quiero que algún día me vean mis nietos», afirmó. Y concluyó con la imagen que resume esa ilusión: «El día que me retire y baje del ring, quiero que mis nietos vayan caminando de la mano conmigo».
.
Si te gustó este contenido, podés compartirnos un matecito para que podamos seguir haciendo crecer este proyecto periodístico autogestivo sobre catch/lucha libre argentina.








