El martes 23 de junio falleció el luchador marplatense que interpretó los personajes enmascarados Señor X y Súper Basa.
El público lo veía sobre el ring con una máscara, pero su trabajo empezaba mucho antes y terminaba mucho después del último combate. A una semana de su fallecimiento, compañeros y amigos recuerdan a Mario Green Soto como el hombre que nunca decía que no y como una de las piezas fundamentales de la lucha libre marplatense.
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Tras la temporada 2001 de Titanes en el Ring, en Mar del Plata surgió el impulso de continuar desarrollando el catch. Después de recorrer la ciudad en busca de contactos y patrocinadores, en 2003 se llevó a cabo un evento denominado «Lucha de Titanes», que reunió a unas 4.500 personas en el Estadio Polideportivo. Allí tomaron contacto con figuras reconocidas como Rubén Peucelle, Gengis Khan y William Boo, entre otros.
A partir de esos primeros pasos se formó la agrupación local Back Bristol Catch. Uno de los integrantes que ayudó a construir ese proyecto fue Mario Green Soto, también conocido con cariño por sus amigos como «Marito». Interpretó diversos personajes cuando los espectáculos lo requerían, aunque principalmente encarnó al enmascarado Señor X y a Súper Basa, un personaje publicitario inspirado en el patrocinador Basa Costera Criolla, una tradicional empresa argentina de transporte de larga distancia.
También participó en giras por distintas partes del país con la promoción Los Ídolos del Catch, de Mario Morán. En 2009 realizó además algunas participaciones en el ciclo Guerreros del Ring, emitido por Canal 26.

Súper Basa
Más allá de los personajes que interpretó sobre el ring, Green Soto se convirtió con el paso de los años en una referencia para la lucha libre marplatense. Quienes compartieron entrenamientos, giras y espectáculos con él coinciden en que su aporte excedía el rol de luchador.
Juan Laserra, quien personifica a John Green en la agrupación Mar del Catch, conoció al luchador hace casi 30 años. «Era el que se encargaba siempre de llegar primero a los estadios porque él armaba el ring, siempre se encargaba de que todo esté en orden, que no faltara ningún detalle», indicó. Además, destacó que era un integrante muy importante y muy querido dentro del grupo de luchadores marplatenses.
En la misma línea, Víctor Gueli, luchador que actualmente interpreta al hombre perro Bodo en Mar del Catch, señaló que «Marito» era «100% solidario» y que no se iba de los espectáculos hasta que no se sacara el último tornillo del ring. «También ayudaba en seguridad, en la coordinación general de los espectáculos. ‘En dónde vos me digas, yo estoy gordo’, me decía. Era un tipo que nunca te decía que no, siempre estaba, no sé cómo, pero siempre estaba. Era un tipo que de golpe lo veías armando el ring, lo veías luchando, a veces se sacaba la máscara y hacía de referí y lo veías de vuelta desarmando el ring a lo último», detalló.
Gueli también recordó una de las situaciones más críticas que vivieron antes de un espectáculo. A menos de una hora del comienzo, mientras el público estaba por ingresar y con invitados, autoridades y periodistas ya presentes, una de las patas del ring se rompió durante los preparativos. Los luchadores llegaron a evaluar la suspensión del evento, ya que el cuadrilátero, escenario central del show, había quedado inutilizable. Sin embargo, Mario Green Soto se metió debajo de la estructura, la sostuvo con su propio cuerpo mientras otro compañero colocaba los tornillos y, tras un enorme esfuerzo, lograron repararla a tiempo. Gracias a esa intervención, la función pudo realizarse con normalidad, un episodio que quienes lo vivieron, como Gueli, aún recuerdan como una muestra de su compromiso y capacidad para resolver situaciones límite.
«La gente ve una hora y media de espectáculo y la participación de cada uno, pero no ve todo el trabajo que hay atrás. Los mismos que están luchando, que son las estrellas de los niños, que se sacan fotos y que ven por televisión, son los mismos que cargan el ring, que cuando la gente se va barren para dejar el club limpio, cargan los postes y desarman todo. Son los obreros y también los artistas: hacen todo», aclaró Gueli.
Laserra también enfatizó que Green Soto fue «un excelente profesional, excelente persona, gran papá, gran amigo y gran marido». Y remarcó: «Lo vamos a recordar con ese cariño, con esa sonrisa y con esas ganas de ir para adelante siempre. Se fue un amigo».














