Choques de estilos, una defensa titular y una lucha con cadenas para el público del pueblo de Villa de Mayo.
Master Catch presentó el sábado su show de lucha libre titulado “Cuentas Pendientes 3” en el gimnasio El Luchador, ubicado en Villa de Mayo, partido bonaerense de Malvinas Argentinas. El espectáculo sirvió como anticipo de las novedades que la agrupación prepara de cara a sus 40 años y a sus tradicionales funciones de vacaciones de invierno.
El evento comenzó con una lucha individual entre Judas Cage y el Infame Ikki, un combate marcado por una mezcla de rudeza y picardía por parte de ambos competidores. Cage terminó llevándose la victoria, utilizando sus 18 años de experiencia para mofarse constantemente de su rival. Sin embargo, Ikki, pese a recibir varios castigos, encontraba siempre la manera de recuperarse y responder con un arsenal variado de movimientos, algo que también le permitió probar nuevas estrategias y recursos dentro del ring.
El segundo combate fue un mano a mano entre Leif El Vikingo y el Soldado AK47. Ambos ya se habían enfrentado en “Primer Impacto”, el evento que Master Catch realizó el mes pasado, aunque aquella vez lo hicieron en una lucha por equipos. En esta ocasión, el vikingo atacó consecutivamente la primera mitad del combate con movidas basadas en la fuerza de choque, intentando derribar a un rival que, al igual que él, resultaba difícil de mover. Finalmente, el Soldado AK47 se quedó con la victoria tras conectar una sucesión de maniobras ejecutadas con precisión.
La siguiente contienda enfrentó a Erick Warning y Tito Moran Jr, en un combate donde se destacaron los diferentes estilos de ambos luchadores. Mientras Warning apostó principalmente por movimientos aéreos efectivos, el hijo del histórico integrante de 100% Lucha se enfocó en responder con contraataques rudos y cargados de fuerza, entre los que sobresalieron sus machetazos. La estrategia del luchador de segunda generación resultó exitosa y terminó imponiéndose sobre su rival.
La cuarta lucha de la tarde fue una defensa titular. Matt del Mul puso en juego el campeonato máximo de Legion Pro Wrestling en un reto abierto que fue respondido por Crazy Fang, quien regresó a Master Catch luego de varios meses de ausencia. “La Joya” del dojo de Legion logró retener el cinturón tras un combate en el que exhibió movimientos pulidos y precisos, efectivos ante un rival enérgico que descargaba constantemente sus clásicas patadas con la intensidad desaforada que lo caracteriza.
El evento principal fue una lucha “encadenados” entre Chuck Dixon y John Fox. La estipulación consiste en que el árbitro —en este caso Maxi Ledesma— ata a ambos luchadores por las muñecas utilizando una gruesa cadena de acero de varios metros de largo. Para ganar, uno de los competidores debe tocar las cuatro esquinas del ring de manera consecutiva. Si el recorrido se interrumpe o el rival logra detenerlo antes de alcanzar la cuarta esquina, la cuenta vuelve a comenzar desde cero.
Dixon y Fox se conocen bien, ya que se enfrentaron en varias oportunidades a lo largo de sus carreras. Sin embargo, esta vez había cuentas pendientes por saldar: en el evento anterior, Fox había atacado a traición a Dixon durante una lucha en la que participaban invitados internacionales. Con ese antecedente, ambos se enfrentaron con furia dentro y fuera del ring, llegando incluso a golpearse entre el público y en la zona de vestuarios.
Dixon logró imponerse al final al tocar las esquinas ante la resistencia de Fox y cerrar una tarde en la que la agrupación del denominado «pueblo de luchadores» volvió a apostar por la intensidad física, defensas titulares y una rivalidad personal.








